SUPERFICIES
Adolfo Weber. 1967
Adolfo Weber es un continuo experimentador y explorador de la pintura abstracta. A través de una profunda revisión de estudios de color, particularmente el rojo, Weber logra una obra in-formal, llena de profundidad filosófica y un innegable desahogo visceral con composiciones infinitas y atemporales. La abstracción de su obra seduce y provoca profunda observación y la búsqueda de significados personales, atrayentes, o referencias carnales y uterinas, a la clara interpretación de la “y” en la mayoría de sus obras; que de igual manera, dan pauta a la reflexión sobre el vientre femenil y la impetuosa necesidad de sentirse protegido en el limbo materno.
El aspecto físico de la densidad impresa en cada trazo de la composición demuestra la búsqueda constante de armonías utópicas, de idealizaciones infinitas sobre lo perfecto y sublime, composiciones en rojo, negro y tonalidades grises, demuestran paisajes únicos, irregulares y de dimensiones ilusionistas.
La abstracción general de su obra es alusiva, generativa y reaccionaria; al mismo tiempo que de manera accesible orienta al espectador a ser interiorizada. En su obra se puede contemplar la trascendencia espacial a través de la intensidad y sutileza de cada trazo, donde juegos de luz y oscuridad se mimetizan al unísono y provocan en el ojo la búsqueda trascendental del espacio físico, quizás inmanente, pero de clara referencia virtual.