BLANCO+SANAA=DIOR
Kasuyo Sejima y Ryue Nishizawa (SANAA) se han vuelto parte de la escena contemporánea de arquitectos superestrellas reconocidos a nivel mundial. Ahora a la altura de Frank Ghery, Herzog y De Meuron o Rem Koolhaas, los japoneses siguen en una búsqueda formativa y experimental con sus diseños. Sus nuevos proyectos comienzan a arriesgarse, y aun así siguen en la línea de lo conceptual, lo sutil y lo frágil, con estructuras desafiantes, pero en la búsqueda constante de nuevas simbologías.
Sejima y Nishizawa han creado un edificio para Dior, que dentro de la línea de la sofisticación y la clase han sabido desarrollar un concepto apegado a la filosofía de una de las compañías francesas más importantes del mundo de la moda. Los japoneses son expertos en el detalle, en la pureza de las formas y sobretodo en el sentido práctico de las cosas, por lo que resulta obvio el trabajo de detalle y cuidado impreso en el edificio para Dior en el distrito comercial de Omotesando en Tokio.
Dior es un edificio simple creado formalmente a partir de la delimitación territorial y con una sencilla piel de cristales claros colocados a lo largo de sus fachadas. Lo sutil de esta piel de cristal se define con los juegos de transparencia y opacidad que se logran dependiendo de la incidencia solar o por la noche a través de la iluminación interior, lo que permite entender que se trata de una piel que cubre el edificio y no un elemento frágil acristalado.
La estructura no es perceptible a simple vista, el usuario tendría que acercarse al edificio para entender la posición de las columnas por el mismo. Sin embargo, esta característica diáfana con el uso del color blanco de los velos interiores permite entender la fragilidad y ligereza del edificio. Sejima y Nishizawa siguen trabajando constantemente con el uso de pieles blancas como segundas fachadas. Proyectos como el New Museum en Nueva York o la casa de la cultura en Valencia España repiten el mismo esquema de pieles blancas superpuestas en la fachada aunque formalmente van cambiando. Lo mismo sucede con un nuevo proyecto de rascacielos de los japoneses para Guadalajara donde la constante formal del New Museum será parecida.
La arquitectura de los arquitectos superestrellas puede ser contradictoria, experimental o totalmente agresiva, fuera de imágenes cotidianas y recuerdos nostálgicos, pero también suele ser peligrosamente repetitiva y formularia, al grado de criticarse como “franquicia”. Sin embargo, la arquitectura seguirá cambiando, quizás será postmoderna por un rato mas, con ciertos parámetros de vanguardia pero sobretodo de la mano de la tecnología. Sejima y Nishizawa experimentan con forma y función pero nunca con el color para estos arquitectos el blanco seguirá siendo una constante.